Las instalaciones de ascensores en Santander siguen siendo una actividad con demanda. En edificios antiguos, en algunos que no se consideraban altos pero que ahora lo ven necesario por diferentes razones (ahora veremos algunas) y en viviendas unifamiliares, sobre todo ahora que según parece pasó lo peor de la crisis inmobiliaria.

La más importante ventaja del ascensor es, claro está, la comodidad. Padres con carrito de bebé, personas con la compra, transporte de objetos y muebles… y no digamos las personas con movilidad reducida, necesitan de las instalaciones de ascensores en Santander para ganar en calidad de vida.

El siguiente motivo es seguramente la revalorización del inmueble. Algunos compradores pueden encontrar a priori poco importantes otros aspectos que también lo son, como la fachada ventilada o SATE o un tejado en perfectas condiciones. Pueden incluso no reparar en ellos, pero tener o no elevador estará seguro en su balanza a la hora de decidirse a comprar o alquilar en ese edificio.

Las normas de accesibilidad seguramente terminarán por hacer obligatoria la instalación de ascensores en cualquier comunidad de vecinos. La parte positiva para los que dudan es que existen ayudas públicas a las que acogerse para facilitar la integración de esa gran parte de población: personas en sillas de ruedas, ancianos, etc.

Un aspecto negativo a tener en cuenta es el mantenimiento. Si tu edificio tiene ascensor tendrás que pagar a una empresa que acuda cuando hay problemas y mantener una línea telefónica para avisar desde dentro si hay averías.

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